¿Cómo funcionan los receptores cannabinoides?

Los receptores cannabinoides son aquellos componentes de nuestro sistema endocannabinoide responsables de los efectos que los cannabinoides, especialmente los de la planta del Cannabis pueden tener sobre nosotros.

Por esta razón, si deseas conocer más sobre este tema, te invito a seguir leyendo este artículo ya que vamos a comentar todos los puntos relacionados con los receptores cannabinoides y su funcionamiento. ¡Empecemos!

¿Qué es el sistema endocannabinoide?

Antes de conocer los diferentes receptores cannabinoides que se han descubierto hasta el día de hoy, es importante conocer primero qué es y cómo funciona nuestro sistema endocannabinoide.

El sistema endocannabinoide científicamente hablando se compone por neuronas receptores cannabinoides y endocannabinoides.

Las neuronas en primer lugar son células nerviosas halladas en todo el cerebro y alrededor del cuerpo, las cuales se unen entre sí a través de neurotransmisores.

Dichos neurotransmisores son básicamente moléculas denominadas agonistas que circulan entre neuronas mediante el ínfimo espacio que entre ellas existe, lo que se denomina sinapsis.

Estos agonistas se conectan con los receptores neuronales y generan una reacción en cadena. En lo que respecta al sistema endocannabinoide, dichos receptores son receptor CB1 y receptor CB2.

Por el lado de los receptores CB1 su ubicación está en el cerebro, unos ubicados en el hígado, riñones y pulmones. Mientras que los receptores CB2 se hallan alrededor del cuerpo.

En ese sentido, cabe destacar que existen más receptores cannabinoides en el cerebro que en cualquier otra clase de receptor neuronal.

¿Cómo funciona el sistema endocannabinoide?

El sistema endocannabinoide de manera digamos sorpresiva es activado por los cannabinoides.

Cabe destacar que los cannabinoides que se hallan en la planta del Cannabis se llaman cannabinoides, mientras que los cannabinoides generados naturalmente por el cuerpo naturalmente se denominan endocannabinoides.

Asimismo, para tener más claros este y el anterior concepto, podemos decir que dichos receptores CB1 y CB2 son activados únicamente por los cannabinoides, más no por alguna molécula agonista.

Igualmente, dichos fitocannabinoides son los clásicos cannabinoides conocidos que se hallan en las plantas.

Los endocannabinoides, como ya los vamos a comentar más adelante, son los que proceden en el interior de nuestro cuerpo.

Los receptores CB1 y CB2 no se activan igual…

Te estarás preguntando por qué la pregunta, y la verdad es que los receptores CB1 en primer lugar, responden ante el Tetrahidrocannabinol (THC), por esta razón al momento de hablar sobre efectos de “vuelo” provocado por los efectos psicoactivos del THC en concentración dominante en las diversas variedades del Cannabis.

En cambio, los receptores CB2 responden ante el Cannabidiol (CBD) el cual no tiene para nada efectos psicoactivos y se asocia a los productos del cannabis de uso medicinal, a su vez, estos producen efectos relajantes enfocados en el cuerpo.

En ese sentido, podemos resumir todo en una fórmula bastante simple de recordar.

  • Receptores CB1 son iguales a THC y cerebro.
  • Receptores CB2 son iguales a CBD y cuerpo.

¿Qué son los receptores cannabinoides?

En el punto anterior ya dábamos pequeñas pinceladas sobre los receptores cannabinoides, pero la verdad es que este concepto va más allá y para entender lo que vamos a explicar más adelante es necesario pasar por este punto.

Los receptores cannabinoides básicamente son receptores complejos acoplados a proteínas G, las cuales ayudan a nuestro cuerpo para que interactuar con diferentes elementos químicos. Pero, la verdad existe una manera más fácil de conocer mejor que son.

La manera más sencilla de hacernos una idea sobre los receptores cannabinoides, y es que vamos a emplear el ejemplo de una antena de los televisores antiguos.

Este ejemplo es el mejor, y es que al igual que las antenas, los receptores cannabinoides reciben señales desde una fuente externa, y dicha información recibida la emite a nuestro organismo.

Pero, a modo de evitar que estas señales sean recibidas por todas partes, cada receptor tiene cierta frecuencia asignada para emitir al organismo, una clara demostración de ello es el caso anterior de los receptores CB1 y CB2, ya que mientras el CB1 se relaciona al cerebro, los CB2 al organismo.

Explicado en otra palabras, los receptores cannabinoides funcionan básicamente de la misma manera que una antena radial que emite y recibe señales, sólo que por medio de diferentes células y aplicaciones biológicas

En ese sentido, dichos receptores cannabinoides ayudan en el proceso y recepción de compuestos químicos, para posteriormente transmitir su información hacia las diferentes células de nuestro organismo.

Luego, esas células podrán emplear dicha información para complementar diferentes funciones vitales, como el estado de ánimo, el sueño, el apetito, la concentración, el metabolismo y la respuesta del sistema inmunitario.

¿Cuándo se descubrieron los receptores cannabinoides?

Algo a destacar de la ciencia es el hecho de que desde que se han ido descubriendo los receptores cannabinoides de nuestro, de manera bastante rápida vamos conociendo como funcionan, su desempeño y la importancia que representan.

En ese sentido, a modo de línea del tiempo, el descubrimiento de los receptores cannabinoides más conocidos se dio de la siguiente manera:

  • Década de los 80’s:En esta época se descubrieron a los receptores CB1.
  • 1992:Se da a conocer realmente al sistema endocannabinoide, una inmensa red conectores entre los receptores cannabinoides.
  • 1993:En esta época de reconocen los receptores CB2, siendo hasta el momento los segundos receptores de cannabinoides.

Estos fueron los primeros receptores cannabinoides descubiertos y al mismo tiempo los principales al día de hoy. No obstante, el principal motivo por el que ha tomado tanto tiempo descubrir uno y otro es por su manera de activarse.

A pesar de que en nuestro cuerpo existen sustancias químicas que se conectan con los receptores CB1 y los CB2, los compuestos que generan una interacción en un rango mas amplio son aquellos de la planta Cannabis Sativa.

Esta especie está conformada principalmente por el cáñamo, quien es la mayor fuente del CBD, y algunas variaciones ilegales como es el caso de la marihuana.

A su vez, como ya vamos a comentar en el siguiente punto, hay otra clase de receptores cannabinoides que se han ido descubriendo y por ende, identificando sus cualidades.

Receptores Cannabinoides descubiertos hasta el momento

Fue hasta los finales de la década de los 80’s (1988) cuando a través de experimentos empleando CP55940 radio marcado, que se descubrió al primero del resto de receptores cannabinoides, el CB1, quien se encuentra especialmente en el Sistema Nervioso Central y algunos órganos periféricos.

Luego, en el año 1993 de descubrió el segundo receptor cannabinoide, el CB2, esto a través de métodos de clonación por homología.

En ese sentido, se demostró que el CB2 está relacionado su ubicación en tejidos periféricos del sistema inmune y en tejidos nerviosos, aunque este último en menor medida.

Por esta razón es que anteriormente comentábamos el hecho que el THC tenga más afinidad al receptor CB1 y el Cannabidiol con el CB2.

Del mismo modo, al día de hoy se conoce como a parte de los receptores CB1 y CB2 existen otra clase de receptores que tienen relación al sistema endocannabinoide. A continuación vamos a recopilar todos los receptores cannabinoides descubiertos hasta ahora:

  • CB1.
  • CB2.
  • GPR55.
  • GPR119.
  • GPR18.
  • TRPV.
  • 5-HT1A.

Receptores CB1

Estos se hallan en punto fundamental dentro del Sistema Nervioso Central, en mayor medida en los ganglios basales, el cerebelo, el neocortex y el hipocampo, quien es un área fundamental para llevar a cabo todos los procesos de memoria y aprendizaje.

En ese sentido, se localizan en zonas que tienen relación directa con las funciones cognitivas, de la ansiedad, el dolor, la memoria, percepciones sensoriales y viscerales, coordinación motora y las funciones endocrinas.

Del mismo modo, también se encuentran pero en menor medida, en el sistema inmune, nervioso periférico, corazón, testículos, próstata, intestino delgado, útero, en la medula ósea y en el endotelio vascular.

Se puede notar cierta relación cerrada entre los efectos farmacológicos generados por los cannabinoides y la distribución por parte de los receptores cannabinoides 1.

Su enorme presencia sobre los ganglios basales tienen una correlación con lo mencionado anteriormente y además, con los efectos en la actividad locomotora y su presencia en zonas del córtex cerebral y el hipocampo con los efectos en la memoria, el efecto anticonvulsionante y del aprendizaje.

Receptores CB2

Los receptores CB2  se hallan principalmente en las estructuras correspondientes al sistema inmunitario. Del mismo modo, se ubican ya en menor media en las células de otro tipo de tejidos y aquellos órganos periféricos como el corazón, los huesos, hígado, endotelio y páncreas.

Sobre el tejido nervioso, es necesario aclarar que la concentración por parte de los receptores CB2 es mucho menor con respecto a los receptores CB1. En ese sentido, los receptores CB2 que están presentes por parte del Sistema Nervioso Central se hallan especialmente en las células gliales incrementando su presencia considerablemente en los procesos inflamatorios o posteriores a una lesión tisular.

A su vez, se demostrado su presencia en las células progenitoras neuronales y las neuronas de nuestra corteza cerebral. Además, existe la creencia en que los CB2 están encargada de brindar las propiedades inmunomoduladores de la planta del Cannabis. Además, se ha comprobado que su activación no genere efectos psicoactivos.

Receptores 5-HT1A

Este tipo de receptores son de Serotonina, y se encuentran distribuidos especialmente en las estructuras de nuestro SNC, como el hipocampo, la corteza cerebral, la amígdala y en los ganglios basales y tálamo, aunque estos dos últimos en menor medida.

Los receptores 5-HT1A desencadenan diferentes emisiones intracelulares de mensajes químicos con el poder de generar una respuesta inhibitoria y excitatória. A su vez, en lo que respecta a nuestro organismo se implican en los procesos como adicciones, la ansiedad, el apetito, el sueño, la percepción del dolor y más.

Asimismo, el CBD con altas dosis puede activar este tipo de dosis generando un efecto ansiolítico, neuroprotector y antidepresivo.

Receptores del tipo GPR55 y GPR119

Los receptores del tipo AGPR se hallan repartidos entre las glándulas adrenales, el sistema digestivo, el bazo y en gran medida sobre el Sistema Nervioso Central.

En ese sentido, los receptores GPR pueden significar un puente entre el sistema nervioso, el sistema inmunitario y el sistema endocrino, lo que hace que su compresión señale terapias en el futuro, las cuales pueden dirigirse al metabolismo lipídico, en la homeostasis del NA+/K+u y demás iones, al igual que la regulación por parte de los perfiles hormonales.

Incluso, se ha visto cierta relación entre algunos cannabinoides y la poca tolerancia a los glúcidos, por ello se está investigando si los mencionados receptores GPR pueden ayudar al tratamiento de síndromes que se correlacionan al metabolismo energético.

Receptor GPR55

Este tipo de receptores se ubican en las zonas del cerebro que están implicadas en la regulación por parte de las funciones principales como el aprendizaje, la memoria y la coordinación motora, al igual que en varios tejidos periféricos donde se incluye el íleon, los testículos, las amígdalas, las mamas, el tejido adiposo omental y también en ciertas líneas de las células endoteliales.

Además, gracias a su enorme distribución dentro del Sistema Nervioso Central, a este receptor se le atribuyen diferentes aplicaciones que varían en función de la localización de dicho receptor:

  • Núcleo causado: El inervado por las neuronas dopaminérgicas, las funciones de memoria y aprendizaje, al igual que en el movimiento voluntario.
  • Núcleo Putamen:Las que se ubican en esta zona se atribuyen funciones que se relacionan al aprendizaje y el movimiento fino.
  • Hipocampo:Tiene funciones que corresponden a la memoria, como la memoria espacial, la orientación, gestión por parte de la ansiedad y la hiperactividad.
  • Tálamo:Los receptores que se ubican en esta zona se encargan de filtrar todos los tipos de estímulos sensitivos (menos el olfato), conectan con el lóbulo frontal, las emociones, la hiperactividad y la depresión, además, controla la actividad visceral.

Aparte de las funciones mencionadas existen muchas otras que faltan por destacar.

En ese sentido, hay evidencia que afirman como el receptor GPR55 juega un papel importante en el control por parte del metabolismo óseo, del dolor inflamatorio y la proliferación por parte de las células tumorales.

Además, en los tumores con diferentes orígenes se ha notado una expresión notablemente más elevada en los tejidos transformados ante los tejidos saludables.

A su vez, esta expresión alta se ha observado su correlación con una agresividad tumoral mayor y un pronóstico negativo para los pacientes, al igual que fomenta el crecimiento, la invasión y la migración de dichas células tumorales como es el caso de la generación in vivo de la metástasis.

Receptor GPR119

Este receptor evidencia un patrón de expresión estrecho relativamente, hallándose predominante sobre los tejidos intestinales y pancreáticos.

Su ubicación en las células β de islotes pancreáticos y sobre las células L intestinales-enterócrinas, enfoca toda su atención en la probable implicación de este receptor sobre la regulación de la homeostasis de glucosa y en la obesidad.

GPR119 y su relación con el tratamiento de la obesidad

Gracias a los diferentes estudios con modelos animales e in vitro se ha demostrado que la modulación de estos receptores genera efectos beneficiosos ante la homeostasis por parte de la glucosa, disminuye el consumo de alimentos y probablemente, ayuda a conservar las células beta-β  que producen insulina sobre los islotes pancreáticos.

GPR119 y su relación con la homeostasis de la glucosa

La expresión por parte del GPR119 sobre las células β de los diferentes islotes pancreático ha conducido a la hipótesis de que dicho receptor GPR119 puede tener la posibilidad de realizar una labor en la modulación de la secreción de la insulina.

Asimismo, en estudios con modelos animales de ha notado que la estimulación por parte de este receptor desempeña un efecto doble en la disminución de la glucosa en el flujo sanguíneo, ejerciendo de manera directa en la célula β pancreática y promover de esta manera la liberación de insulina, y también, aunque de manera indirecta, su liberación por medio de las células enteroendócrinas, lo que libera incretinas como el GLP-1 y demás elementos anti-hiperglucémicos.

GPR119 y sus posibles aplicaciones para el descubrimiento de nuevos fármacos

Los datos disponibles hasta el momento sobre los efectos de las moléculas agonistas GPR119 en los modelo animales señalan que pueden llegar a ser agentes de una relevancia considerable en tratamiento de enfermedades metabólicas como la obesidad o la diabetes tipo 2.

La secreción de GPL-1 que está mediada por la estimulación GPR119 ayuda a mejorar la homeostasis por parte de la glucosa, lo que a su vez limita el consumo de alimentos y el incremento en el peso corporal.

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